Aceptación absoluta

    Cuando intentas aceptar lo que es estás pasando por alto que la naturaleza de tu existir es en sí misma pura aceptación.

    Nunca vas a descubrir la verdadera aceptación desde la presuposición de que no está ya aquí, de que no es ya lo que eres. Por eso cualquier enseñanza que te "ayuda" a encontrar o desarrollar aceptación solo contribuye a la ilusión de siempre y sirve así para seguir velando que lo prometido es en realidad lo inevitable.

    Observa que este momento se expresa como un existir que no es el resultado de intentar existir y como un ser consciente que no es el resultado de intentar ser consciente.

    Observa que tu plena e inevitable existencia ahora no es debida a tu fuerza de voluntad, ni la puedes causar meditando ni mediante ninguna práctica o intención.

    La naturaleza de tu existencia es incausada. Es en sí misma y para sí misma, no es creada ni puede ser alterada, no la has producido tú de ninguna manera (sea lo que sea que consideres que “tú” eres).

    Lo quieras o no, eres consciente ahora de estas palabras, las percibes y las entiendes automáticamente, sin intención ni elección. Son absoluta e inevitablemente aceptadas como parte de la existencia. No hay otra opción.

    Lo mismo ocurre con cualquier pensamiento, emoción o percepción que pueda aparecer en ti: no necesitan ser aceptados por nadie para existir plenamente.

    Y esto incluye también toda idea o sensación de un “yo” que se imagina a sí mismo como pensador de los pensamientos o “propietario” de las emociones y percepciones.

    Este aparente “yo” es un elemento más que aparece espontáneamente en la existencia y es conocido y sostenido por la propia existencia (es decir, por ti).

    Este falso yo no puede aceptar nada ni dejar de hacerlo, igual que un sofá no acepta ni deja de aceptar la pared que tiene al lado.

    No hay nada separado de la existencia para ser rechazado ni aceptado ni nada que pueda llevar a cabo esa imaginada actividad de selección.

    No hay nada externo ni anterior a este momento que pueda decidir lo que este momento incluye o no.

    Cualquier sensación de aceptar o rechazar aparece y desaparece como parte del libre movimiento de lo que es. La sensación pasajera de ser alguien que “piensa”, “decide”, “resiste” o “acepta” es también parte del libre e inalterable fluir de tu existir desplegándose de esta manera.

    Todo pensamiento o sensación surge como parte de este fluir, que no es ni “mio” ni “tuyo” ni está controlado por nadie. La existencia consciente que eres se expresa como este desplegarse y no acepta ni deja de hacerlo, puesto que todo sin excepción es su propia expresión espontánea y completa en el momento.

    No se trata entonces de “ti”, de ese “tú separado” que busca formas para conseguir desarrollar la “aceptación”, o que trata de estar “presente”, o que se pregunta "cómo dejar de resistir lo que es".

    Se trata de reconocer que lo único que puede haber, lo único que hay, lo que este momento siempre esencialmente es, es aceptación absoluta e incondicional.

    La apariencia de otra cosa es solo parte de la ilusión de separación, e incluso dicha apariencia es inevitablemente aceptada y sostenida como una parte más del fluir de lo que es, siempre completo, pleno y absolutamente libre.

    0 comments

    Sign upor login to leave a comment