La sensación de “mí” y todas las narraciones a su alrededor parecen dar fe del sujeto central: tú, aquí, frente al mundo.
Es un malentendido fundamental, apariencias que dan lugar a una búsqueda que nunca encuentra su final.
Lo que puede volverse obvio es que la línea que te separa del mundo no existe, y la sensación de “mí” no remite a nada más que a sí misma.
Las historias siempre estuvieron vacías, y la libertad buscada nunca fue otra cosa que esto, tal como es.
¿Hacemos limpieza? Sumérgete en este intensivo online de más de 7 horas de duración divididas en cuatro módulos de vídeo y audio. En él te invito a dejar de dar vueltas en procesos de desarrollo que no terminan nunca y a reconocer que ya eres lo que has estado buscando.