El secreto de lo evidente

    Todo es lo que buscas.

    Un sonido, un gesto, un árbol, un perro que pasa... Todo señala constantemente lo que es.

    Todo grita existencia.

    Todo es el rostro de lo que es. Sin velo, sin nada oculto.

    Pero la mirada del buscador solo puede ver aquí un medio para llegar a otra cosa.

    Y así la realidad de lo que ahora es parece desaparecer.

    Mientras perseguimos el concepto perfecto, la comprensión final o la experiencia definitiva, esto no deja de ser esto.

    Completo, tan inevitable como imposible de capturar.

    Absolutamente presente.

    Las palabras no pueden decir lo que esto es.

    Y, a la vez, no pueden dejar de serlo.

    La búsqueda no tiene fin porque no es posible encontrar lo que nunca se perdió.

    Todo brilla con la luz de lo buscado.

    Todo delata el secreto de lo evidente.

    6 comments

    Juan Cárdenas Barragán19 de mar

    Todo está señalando a la conciencia, como el sol que permite que aparezca un mundo. Pero lo que es alumbrado por el sol no es el sol y, sin embargo, está hecho de él. No?

    Alfred Font20 de mar

    No hay sol, ni nada alumbrado. Solo luz sin origen ni final brillando para sí misma en sí misma, apareciendo como infinidad de formas siempre cambiantes.

    Juan Cárdenas Barragán6 de abr

    Si no hay nada alumbrado, qué es lo que brilla con la luz de lo buscado? (Léase la penúltima línea de este post: "Todo brilla con la luz de lo buscado")

    Maestro, creo que estamos hablando de lo mismo.

    Alfred Font6 de abr

    Todo es luz. Todo es el mismo brillo sin origen ni destino. Lo buscado es todo lo que hay.

    Juan Cárdenas Barragán11 de may

    Esto es tan extraño...

    Si se piensa es una locura, no se puede aprehender nada, pues, qué es algo?

    No hay nada y está todo a la vez.

    Todo cambia, pero, qué es eso que cambia?

    Todo es tan incomprensible...

    Yo no soy nada. Todo es nada. Y, sin embargo, "es".

    Es una suerte de cosa que, al ponerle un nombre deja de ser real.

    Yo o esto es todo y siempre ha sido así, por encima de mis deseos o aversiones, a pesar de mí.

    Todo danza, si hubiera que definir esto. Y esa danza es impersonal, aparece y desaparece en ningún lugar y sin tiempo que pase por ella.

    Nada importa. Todo es una ilusión, nada es lo que parece y a la vez es todo lo que hay.

    Así que, me levanto por la mañana y se hace evidente algo que no sé puede explicar, pues aquí no hay nadie, las cosas no existen como aparecen, lo aprendido intelectualmente es tan sólo una historia y pasará lo que tenga que pasar. Y no estoy hablando de felicidad.

    Las palabras son paquetes de mentiras que nos hacen algo. Dejo el discurso y todo es tal y como no podría ser de otra forma.

    Renuncio a intervenir con palabras: todo es siendo tal cual.

    Alfred Font11 de may

    Así es. Esto está completo, sin palabras, sin comprensiones, sin después.

    Sign upor login to leave a comment