Esperando el milagro
Lo que tengo que conseguir, a dónde tengo que llegar, en quién me tengo que convertir, qué tengo que trascender…
La interminable proyección hacia “después”. La interminable espera para poder, al fin, simplemente vivir.
Llenar la espera, como quien espera el tren que se atrasa. Buscar distracciones, formas de que el tiempo pase más rápido, de que acontezca lo esperado.
Esperando la experiencia liberadora. La comprensión final. El reino de los cielos. El despertar. El milagro.
Un milagro que buscamos en actividades, estados o vivencias extraordinarias.
Que pensamos que podemos alcanzar con esfuerzo, como final de un proceso, aprendiendo, evolucionando.
O que quizás pueda darse sin motivo, inesperadamente, por "la gracia de Dios".
Encontrar a Dios, la Verdad, la Realidad, el Ser, la liberación…
Podemos estar años buscando. Años jugando a que nos dirigimos a otro sitio. Años pretendiendo que hay otro sitio.
Pero la esperanza en "lo que será" es solo una forma de reducir lo que es a algo pasajero, sin importancia.
Y "lo que vendrá después" es solo una forma de velar lo que ya está aquí.
Buscando el milagro nos pasa por alto que el milagro es esto, siempre único, siempre aquí, siempre disponible.
Todo lo que deseas es vivir plenamente este eterno presente.
Deja de esperar. Deja de mirar hacia delante.
El milagro es siempre este momento. Eres tú.