No Dualidad
La no dualidad no es una filosofía, ni una enseñanza para el desarrollo espiritual, ni un conjunto de principios en base a los que actuar.
No es un método de crecimiento personal, ni un proceso para poder llegar a ser alguien mejor o conseguir lo que quieres.
No es un conjunto de conocimientos y prácticas para alcanzar un estado superior o especial.
No es tampoco un objetivo ni un ideal elevado al que aspirar.
Todas estas ideas son solamente formas en las que el falso yo incorpora los discursos no duales al arsenal de conocimientos, teorías y procesos que sostienen su búsqueda.
¿De qué estamos hablando entonces?
El término “no dualidad” es solo una forma simple y concisa de describir la realidad de lo que es. La descripción en sí es lo de menos, lo que importa es lo descrito.
Y lo descrito no es lo que será o podría ser sino lo que ya es. Es decir, la verdad concreta, esencial e inalterable de tu existencia. El hecho de que todo lo que es es aquí y ahora, de que todo lo que hay es un presente eterno e indivisible que se despliega en ti, que eres tú.
¿Y qué relevancia tiene esto para ti?
¿Alguna vez has sentido que no encajas? ¿Que hay algo que no está bien en ti o en todo el sistema del que se supone que eres parte?
¿Has sentido el deseo de conocerte mejor para intentar liberarte de tus limitaciones e insatisfacciones?
¿Intuyes que hay algo más esencial en la vida que el ciclo cotidiano de deseo, búsqueda y frustración?
¿Has tratado de encontrar sin éxito felicidad o plenitud duraderas en personas, prácticas y conocimientos?
¿Reconoces en ti un deseo fundamental de paz?
Todo esto son reflejos de un anhelo fundamental de verdad, de autoreconocimiento y de regreso a ti.
Un anhelo de descubrir por ti mismo, en tu propia experiencia, aquello que a veces se intenta describir con el término no dualidad.
La exploración no dual es pues la vía directa hacia la comprensión y la satisfacción definitiva de este anhelo que siempre ha estado presente en ti.
Es el camino sin camino hacia la plenitud de este momento, hacia la felicidad esencial que creías ausente pero que siempre está aquí, totalmente disponible.